Hi! My name is Elle

Elle es un nickname desde hace ya mucho tiempo, porque a su vez es una deformación de la “L” con la que empieza mi nombre (Leticia, pero por favor, acá Elle, que encima es re lindo). Alguna gente hasta me llama Elle en la vida real y yo me meo, posta que me meo de felicidad.Estudio Perio hace una bocha, me quedan dos materias que quién sabe cuándo aprobaré, y trabajo de algo que, por suerte, ya no odio. Pero lo que adoro hacer es escribir. Y leer. Y el cine. Y escuchar música e ir a ver bandas (Pearl Jam a la cabeza). Otra de las cosas que me encanta hacer es mirar series. En este momento, y en ocasión de la apertura de este blog, saqué la cuenta de cuántas estoy mirando ahora mismo: 30. Y lo digo con orgullo y sin ruborizarme. LLEVO 30 SERIES AL DÍA. Antes de que pregunten, mis preferidas son Twin Peaks, Six Feet Under , The X-Files y Breaking Bad. Y odié el final de Lost como pocas cosas en esta vida. Diría que lo odié tanto como perder con boca o irnos al descenso el año pasado. Eso fue tan triste… Ok, foco, foco, de vuelta a esto que es presentarse y no andar dando lastimita.

Tuve un par de blogs que fueron el intento de dar mi perspectiva del mundo y blah, pero me aburrí. A veces las cosas me aburren, me desgastan o simplemente dejan de interesarme. Me copo demasiado rápido con todo, a veces con la gente, y así se va ese interés también: como vino, de manera repentina. No creo que sea por falta de constancia, sino por exceso de curiosidad. Hay tantas cosas para conocer y por hacer en este mundo antes de morirse, que a veces me parece que no hay tiempo para todas, entonces picoteo un poco allá, otro poco por acá, y cuando quiero acordar, puff, me olvido de lo que estaba haciendo antes, que quedó tirado en un rincón. Tal vez para ser retomado en otro momento, o por ahí nunca.

Pero ¿ven? Con las series no me pasa. Con eso le doy y le doy. Hago del mirar series un ritual, es un disfrute de cada día. Tampoco me pasa con mi ritual de sentarme a escribir con el pucho en un lado y el fernet/mate/coca cola en el otro. Soy una persona de rituales. Por ejemplo: me voy a duchar y es sagrado, nada de hacerlo por obligación de la roña acumulada. O el volver caminando del trabajo con los auriculares puestos en un día de sol. Son esos momentos míos y de nadie más, los que verdaderamente le dan un sentido a todo esto. Podrá sonar trivial, puede que lo sea. En mi caso, es lo que hace que me mantenga cuerda y no se me caiga la cabeza por la rendija del abismo de la rutina.

@LetiBellini

pd: releo estoy hoy, 4 de noviembre de 2015 y ya no fumo. Eso nomás.