Gypsy: qué la llevó a la cancelación

Gypsy | Netflix | Foto de prensa
Gypsy | Netflix | Foto de prensa

Gypsy, la serie protagonizada por Naomi Watts, fue cancelada luego de la emisión de una única temporada de diez episodios. Aunque Netflix no comunicó por qué tomó esta decisión, la noticia no llegó como sorpresa para los espectadores. Gypsy es descuidada, con un intento bastante pobre de trabajar temáticas y una definición estética que no alcanza.

Siempre que Naomi Watts está involucrada en un proyecto, estamos dispuestas a disfrutar de su talento en la construcción de sus potentes y elegantes personajes. La historia se centra en Jean, una psicóloga que está casada con Michael (Billy Crudup) y tiene una hija de 8 años con disforia de género. Y, como si se tratara de una doble vida, Jean decide tomar diferentes identidades para empezar a relacionarse con los familiares de sus pacientes. Mientras que empieza casi como un juego, algo perverso y de auto-exploración, esta doble vida se va complicando y le genera conflictos no solo con sus pacientes, sino también en la relación amorosa con su marido, en su conexión con su hija y con sus mejores amigas.

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Gypsy | Netflix | Foto de prensa

Por qué la historia no termina de funcionar

Soledad: Si bien es cierto que desde el vamos la trama no me volvía loca o me parecía super interesante; tenía mis pequeñas expectativas alrededor de la producción. No tanto porque fuese Netflix o por Naomi Watts sino porque el género me gusta y creo que se pueden hacer cosas muy interesantes sin que la producción se convierta en un proyecto muy costoso. Cuando terminé de verla (y para ser honesta, es una opinión que formulé en el camino de mirarla) sentí que la frase que la define en su totalidad es “La serie que no fue”. No fue oscura, no fue psicológica, no fue atrevida, no fue perversa, no fue disruptiva. No fue, no fue y no fue. En lo personal creo que no hay nada peor que una producción que desperdicia grandes momentos, situaciones y una historia que podría haber sido buena o interesante.

LeticiaLa premisa es, en un primer momento, interesante, pero ya el trailer pintaba flojo. Esta flojedad se confirmó a medida que los problemas seguían saltando y Jean seguía esquivando enredos (munida de un enorme arsenal de mentiras) sin problema alguno. La más importante de las tantas fallas en las que incurre Gypsy es que nunca es posible empatizar con alguno de sus personajes. No solo por identificación sino que ni siquiera logra generar interés en su historia personal. Por eso es que los cortos diez episodios que dura se hacen eternos y no ves la hora de que termine, sin ganas de regresar para una segunda entrega (que, por suerte, no llegará jamás).

Nuestras cinco razones de por qué la cancelaron:

#1 Sus personajes no nos dicen nada

Leticia: Fue un golpe duro que una serie con pretensiones de profundidad no llegara ni a rascar la primera capa de pintura de Jean Holloway (Watts). Si vas a contar la historia de una psicóloga que se inserta en la vida personal de sus pacientes, tenés que darle matices, un por qué, un contexto. Sabemos que se puede hacer y muy bien porque lo vimos en In Treatment. Pero no, todo lo que rodea la construcción de Jean como persona, como profesional y como personaje en sí, es pobre y superficial. Nunca entendemos sus motivaciones ni sus pliegues, todo está ignorado. Con los demás personajes para lo mismo, excepto con el marido que, para mí, es el único personaje medianamente interesante. Más que nada porque Billy Crudup se pone muy al hombro su interpretación y siendo un buen actor, saca lo mejor de un guión lineal y aburrido. El resto, desde la novia del paciente/amante, el paciente, la otra paciente, la madre de Jean son un embole. Ni hablar de lo irreal de las sesiones ya que, cualquiera que haya estado al menos un par de veces en situación de terapia, se da cuenta que eso no es así, que eso es irreal y ni por asomo se parece a lo que es una verdadera sesión.

Soledad: Tengo que admitir que no logré rescatar ni a uno de sus personajes. Como base y primer paso, tenían alguna semilla germinal interesante pero al final de cuentas no se terminaba de entender su identidad, sus búsquedas ni sus acciones. Y no se trata de que todo esté explicado pero sí que haya una construcción o que existan ciertos relieves. La verdad no empaticé con ninguno pero, al contrario de lo que te pasó a vos, el que me pareció menos interesante fue el marido. Realmente no entendí a donde iba su historia ni qué sentido tuvo todo lo que pasó/hizo.

Sin duda In Treatment es una de esas producciones que todavía tiene muchas cosas por enseñar.

#2 Su trama está repleta de prejuicios

Soledad: Si bien es cierto que Gypsy podría haber sido una serie disruptiva dentro de la parrilla, lo cierto es que no logró en ningún momento. Decir que explora la sexualidad de las mujeres de una manera diferente, independiente de la figura del hombre y con sus propios deseos o fantasías, no sólo es una premisa antigua sino también insuficiente. Pero es aún peor cuando ni siquiera logra construir eso y termina cayendo en los peores lugares comunes y prejuicios hacia la mujer. Jean es un personaje caprichoso, cuya única motivación pareciera ser la de alimentar su egoísmo, nada la motiva realmente y ni siquiera está en claro por qué hace lo que hace. Si lo que buscaban era tener una historia de una mujer en sus cuarenta y pico explorando sexualmente y teniendo relaciones con otras mujeres, hubiesen ido por ese camino que era mucho más corto.

Leticia: Lo que decís del timing es muy cierto. Hoy en día contar una historia sobre una mujer en crisis de mediana edad que quiere explorar una sexualidad de una manera diferente ya no es loco ni tabú. Pero en Gyspy lo cuentan como si lo fuera, como si esta necesidad, estas ganas o lo que sea (porque nunca sabemos qué la mueve) solo se justificaran por el hecho de que ella es una sociópata que no puede parar de manipular gente. O porque es una histérica o porque no sabe lo que quiere;o algo así, porque al final de la temporada terminé pensando que Jean podría entrar en alguna de esas categorías que son las usuales al momento de encajonar los comportamientos femeninos desde el prejuicio y, por qué no, el machismo.

#3 El ritmo narrativo no funciona

Leticia: Gypsy tiene diez episodios de aproximadamente una hora cada uno y se hace eterna. Verla se siente como masticar un chicle que se quedó sin gusto hace horas pero que no tirás porque bueno… nada, ahí está. La narración es plana y eso, sumado a que la historia es previsible, la vuelve lenta y por momentos te preguntás por qué te autocastigás de esa manera. No hay inteligencia en el armado del guión, no hay sorpresas, no hay giros, no hay matices. Incluso por momentos parece que estuvieran haciendo un estudio de personaje y no la actuación en sí. Si bien los actores son fundamentales para darle vida a esos seres de ficción, no pueden hacer magia cuando el material de base es tan pobre. Por eso me apena no haber visto a Naomi Watts dando todo lo que puede dar. Si a eso sumamos que al momento del estreno de Gypsy ya la estábamos amando en Twin Peaks con su hermosamente delirante Janey-E, da más bronca aún.

Soledad: Coincido totalmente en que diez episodios de una hora fue demasiado para una historia que sin dudas ni siquiera merecía uno. Sin embargo tengo que admitir que algo hace bien y es que, dentro del estupor de lo pobre de la historia, uno siga mirándola. Mi sensación constante de “Estar confundida” fue lo que me motivó porque tenía cierta sensación de no entender qué estaba pasando y la esperanza de que, en algún momento, sí iban a dar una explicación. Además de apelar a ese pecado seriéfilos en que nos cuestan abandonar series, yo necesitaba entender si lo que estaba mirando era tan malo como yo pensaba que era. 

Lamentablemente lo confirmó.

#4 Las oportunidades desperdiciadas

Soledad: Como te decía, para mí no hay nada peor que las oportunidades perdidas y yo creo que Gypsy es esto una y otra vez. En lo personal no creo que lo más interesante de esta historia haya sido Jean, su inexplicable obsesión con la familia de sus pacientes, el coqueteo del marido con la secretaria o las peleas con sus amigas. Lo más interesante de Gypsy era que por fin nos encontramos con una producción que se animó a hablar de disforia de género en la infancia y, aún así, es una temática que se dio el gusto de destratar constantemente y minimizar a un punto casi atroz.

Leticia: Eso realmente dio bronca porque tenían un contexto ideal para tratar el tema desde un lugar novedoso, de respeto y explorando realmente qué implica tener un hijo o una hija con disforia de género. En un momento parecía que se iban a lanzar sobre ese tema y abordarlo, pero no, porque nada termina de cuajar nunca. Creo que una de las graves fallas fue querer meter mil historias en tan pocos episodios. Tiraron todo al asador sin pensar que podrían haberse tomado el tiempo para construir cada conflicto, para dejar que corriera la historia antes de meterse en más y más líneas argumentales.

Creo que también desperdicia la oportunidad de mostrar que la sexualidad puede explorarse sin que implique culpa o infidelidad, que son los lugares comunes a los que se suele ir. Que la mujer que quiere probar algo distinto no deja de ser todo lo que es (madre, profesional, esposa, hija, amiga) solo por es decisión. Como que cada faceta de Jean se ve soslayada por las demás y termina siendo un personaje fragmentado, más no complejo.

#5 Una estética pobre

Leticia: Si ya de por sí la historia es plana, ni hablar de la estética. Los planos son directamente la nada misma, sin buenos encuadres y con el ojo puesto en el lugar equivocado. Si lo que querían era dar la sensación teatral de la cámara fija, fallaron escandalosamente. Vuelvo a In Treatment, porque no puedo evitar la asociación y el 95% de las escenas suceden en interiores, con el analista en un sillón y el paciente en otro. Con ese poquito funciona de maravillas porque todo estaba puesto al servicio de una historia bien contada. En cambio en Gypsy las escenas de consultorio son aburridas, con planos y contraplanos mal iluminados y todo eso está tan descuidado. No lográs meterte en la historia porque desde lo visual no te invitan a nada nuevo sino a más de lo mismo. Y en el panorama de series de hoy en día, más de lo mismo es ir para atrás.

En ningún momento logra tener una identidad estética, es como un pastiche, ese es el problema. Lo único que rescato es el vestuario, que no estuvo tan mal.

Soledad: A veces es loco pensarlo pero son muchas las series que cuentan una historia simple (y mil veces contada) pero que hacen su diferencial con la narrativa y estética. En este punto creo que Gypsy volvió a desperdiciar su potencial y sus potenciales. Me voy a una serie que es palabras mayores como lo es Rectify, una producción que se pasa muchos momentos en “tiempos muertos”: sentado en la cama, sentado en el patio, acostado, encerrado, mirando al más allá. Y logra un nivel altísimo en su historia, en su estética, en su narrativa y en las distintas construcciones que se propone. Si bien no buscaba que Gypsy sea Rectify (básicamente porque ninguna serie lo es) creo que tenía la capacidad de llegar a mitad de camino… y ni siquiera se puso a caminar.

Ficha técnica

  • Género: Thriller psicológico.
  • Creador: Lisa Rubin.
  • Elenco: Naomi Watts, Billy Crudup, Sophie Cookson, Lucy Boynton, Karl Glusman, Melanie Liburd, Poorna Jagannathan, Brenda Vaccaro y Brooke Bloom.
  • Productores ejecutivos: Lisa Rubin, Liza Chasin, Tim Bevan, Eric Fellner, Naomi Watts, Sam Taylor-Johnson y Sean Jablonski
  • Productora: Rhythm Arts Entertainment, Working Title Television, Pen and Paper Industries, Universal Television.
  • Fecha de estreno: 30 de junio de 2017.
  • Se puede ver en: Netflix

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2 comentarios

  1. yo no estoy de acuerdo contigo,me pareció una serie novedosa y emocionante ver cómo un psicólogo pierde contacto con la realidad a través de sus emociones reflejadas en sus pacientes y como al final todos estamos locos,pido el emmy de nicole kidman para naomi watts llena de arrugas porque ella sangra por ese personaje que es están diferente y en cambio nicole llena de botox y ese personaje monótono de una mujer maltratada por su esposo. pido a gritos una segunda temporada.

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    • Hola Liz! Gracias por tu comentario.
      Coincidimos con vos en que la serie tiene el potencial de tener algo interesante y diferente en cuanto a la construcción del personaje de Naomi Watts sin embargo, desde nuestra perspectiva, no lo logra. No logra hacer ese diferencial… Y creemos que es por fallas en el guión y la historia.
      Sin embargo, más allá de las razones estéticas de Nicole Kidman, nunca vamos a creer que una mujer maltratada sea monótona. Menos en los tiempos que corren donde esas mujeres maltratadas por sus parejas, además lo son por la sociedad, los Estados y la Justicia.
      Realmente lamentamos que hayan cancelado una serie que te guste tanto pero estamos seguras que si seguís navegando el sitio, vamos a coincidir en otras tantas producciones y festejarlas juntas.
      Gracias!!

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