[Opinión] El efecto cliffhanger

[Opinión] El efecto cliffhanger
Cuando vimos que Jon Snow era cosido a puntazos por sus hermanos de la Night’s Watch, sentimos un dolor agudo en el pecho. Uno de los estandartes de la historia estaba ahí tirando, en la nieve, a merced de los elementos. El Lord Comandante Jon Snow, a un pasito de convertirse en white walker. Vimos escurrirse la sangre en un piso blanco que se derretía con el calor que, poco a poco, se extinguiría como la vida en ese cuerpo. Nos pasamos un año teorizando, buscando la nómina del gremio de actores para ver si a Kit Harington le habían hecho o no lo aportes patronales. Una locura sin fin.

Anoche llegó el momento que el 95% de los fans estábamos esperando: Jon Snow volvió a la vida de la mano de Melissandre de Asshai y su magia roja. No es que sea una mega sorpresa, porque más o menos se veía venir. El tema es por qué tiene tanta relevancia este hecho en una historia con tantos personajes importantes.

En este tipo de historias solemos empatizar con el héroe, con quien sostiene la varita moral a una altura por encima del resto. El que decide anteponer el deber y el honor sobre el amor que pueda sentir por una coloradita que se las sabe todas. Muchos nos inclinamos hacia seres más sinuosos, que tienen sexo con su hermana y arrojan niños de torres por haber presenciado tal aberración. Pero bueno, tantos personajes nos dan esta variedad, en la que escoger es realmente complicado.

[Opinión] El efecto cliffhanger
Un instante, un spoiler

Anoche se rompió Internet, otra vez, gracias a “Game of Thrones”. No solo por la felicidad que manifestaban (mos) los que lo vimos por HBO, sino porque la gente que no quiso/pudo verlo en ese momento, empezó a quejarse. Como leí en un tuit, la próxima guerra mundial bien podría comenzar por un spoiler. Y sobre esto quiero reflexionar un rato. No el “a favor/en contra”, sino sobre la manera de contar que nos lleva a depender del factor sorpresa para disfrutar -en mayor o menor medida- de un episodio.

Cuando una historia depende de hechos tan sorpresivos y fulminantes para sostenerse, ¿tenemos un problema en la construcción de la narrativa? Yo, particularmente, creo que sí. En el caso de “Game of Thrones”, ha quedado claro a lo largo de nuestras charlas que nos damos cuenta que es despareja. Por momentos es lenta sin sentido, no por elección, y preferiríamos adelantar porque nos dormimos. Llegando al episodio 9 mete la pata en el acelerador, nos rompe la cabeza y nos deja patinando en el barro hasta el año siguiente.

Cuando la pausa suma

A nivel estructura, “Game of Thrones” no es compleja. Casi se diría que es previsible. Y lo de anoche, de alguna manera, también lo fue. Ya no nos sorprende que alguien muera inesperadamente ni que vuelva a la vida. Porque ya sabemos que ésta es la mecánica de la serie. Es adicta al factor sorpresa y, a mí entender, eso la lesiona. Ya con la cabeza fría, repaso lo que fue el episodio y me gusta mucho más lo que hicieron con Tyrion y los dragones que el momento Jesucristo de Castle Black. La construcción fue mucho más sutil, sin estridencias, con pausas necesarias. Conocemos del amor y el respeto del enano por los dragones desde siempre y verlo relacionarse con ellos fue la cúspide de esa construcción. Que respeto y saludo porque no es algo que hayamos visto en los libros.

[Opinión] El efecto cliffhanger
Lo de Jon era obvio. Lo grandioso fue todo lo que rodeó a ese momento. Esa Melissandre desprovista de fe del episodio pasado, Ser Davos aferrado a una esperanza inaudita en él. Los compañeros de la Night’s Watch unidos contra los traidores. Todo esto tuvo más valor, en mi balanza, que la vuelta de Jon en sí.

También pensaba por qué te caga la sorpresa un spoiler de los últimos 5 minutos, cuando lo que realmente importa es -como dice Julepa- cómo llegamos hasta acá. Me di cuenta que lo mismo me pasaba con “Lost”, al punto que terminé odiándola. Me harté de que todo dependiera de los últimos cinco minutos, mientras que durante el resto del episodio, todo estaba sucio y empastado. Esto no me pasaba con “Breaking Bad”. No me pasa con “Fargo”. Tampoco con “Fringe”. Si bien de a ratos aplicaban velocidad e inesperados, cada cosa era parte de un todo y se notaba. Se notaba que el todo le ganaba a la inmediatez.

Ahí radica la diferencia, para mí, entre construir historia a largo plazo y buscar el shock. Y si bien está bueno tener adrenalina y sorpresas, qué se yo, prefiero la cocción a fuego lento de una buena narrativa.

Elle.

3 comentarios

  1. A mi me encanto el episodio, y la verdad no esperaba que sucediera lo de Jon. Jamas o muy pocas veces nos han contentado a los fans (cuando queremos que los stark ganen la guerra, los matan a todos; cuando queremos que oberyn gane el duelo, muere y tyrion es sentenciado a muerte; cuando queremos que arya se encuentre con sansa; muere Lysa y no se da y muchos mas ejemplos), por ende sinceramente no pense que lo fueran a hacer. Los finales fuertes son claves en GoT y son la razon por la que nos obsesiona a todos. Pero no es solo eso, los capitulos estan muy bien construidos, nos van presentando las historias de cada personaje a traves de fragmentos lo que justamente hace que sea dinamica y no aburra. No puedo esperar para el proximo domingo :O

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    • Precisamente esto que vos decís es lo que hace que la serie sea entretenida para comentar y compartir. Todos tenemos expectativas y puntos de vista diferentes y se arman debates copados. ¡Gracias!

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